Sí. En la mayoría de los casos es necesario realizar un tratamiento de ortodoncia antes de la cirugía (ortodoncia prequirúrgica) y continuar con ortodoncia después de la intervención (ortodoncia postquirúrgica).
Esta etapa es fundamental para lograr un resultado funcional y estable. La ortodoncia asociada a cirugía ortognática es diferente a la ortodoncia convencional, por lo que debe ser realizada por un especialista con experiencia en pacientes quirúrgicos.
Si aún no cuentas con un ortodoncista, puedo orientarte y ayudarte a encontrar el profesional adecuado para tu caso.
La cirugía ortognática permite corregir la posición de los maxilares para mejorar la función y armonía facial. Todos los accesos quirúrgicos se realizan por dentro de la boca, por lo que no quedan cicatrices visibles.
Una vez finalizada la ortodoncia prequirúrgica, comienza la etapa de planificación. En ella analizamos los objetivos y expectativas del paciente mediante estudios clínicos, exámenes imagenológicos y registros digitales que nos permiten realizar una planificación virtual en 3D.
Gracias a estas tecnologías podemos obtener resultados más precisos, predecibles y personalizados.
La hospitalización suele ser de aproximadamente dos días, seguida de controles periódicos y una recuperación supervisada en el hogar.
No. El objetivo principal de la cirugía ortognática es funcional.
Dependiendo de cada caso, puede mejorar la respiración, aumentar el espacio de la vía aérea, favorecer un mejor descanso, corregir problemas de mordida y optimizar la función masticatoria.
Como consecuencia de estas correcciones funcionales, también se produce una importante mejora en la armonía y estética facial, lo que suele traducirse en una mayor confianza y calidad de vida para el paciente.
La edad por sí sola no determina la necesidad de extracción; lo más importante es la posición, desarrollo y evolución de las muelas del juicio. Sin embargo, cuando está indicada su extracción, idealmente se recomienda realizarla antes de los 20 años, ya que las raíces suelen estar menos desarrolladas y el hueso es más flexible, lo que facilita la cirugía y favorece una recuperación más rápida.
¿Siempre es necesario extrer las muelas del juicio?
No. No todas las muelas del juicio requieren extracción. La decisión dependerá principalmente del espacio disponible en la boca, su posición, la relación con los dientes vecinos y la presencia de una muela antagonista. Por eso, es fundamental una evaluación por un especialista que permita determinar si realmente existe indicación de extracción.
¿Es muy dolorosa la extracción de las muelas del juicio?
Durante la cirugía no deberías sentir dolor, ya que el procedimiento se realiza bajo anestesia local. Después de la intervención es normal presentar inflamación y algunas molestias, las cuales suelen controlarse adecuadamente con analgésicos y antiinflamatorios. Cuando la cirugía se realiza en el momento adecuado y siguiendo las indicaciones postoperatorias, la recuperación suele ser tranquila y bien tolerada.
¿Por qué la extracción de las muelas del juicio suele ser más compleja que otros dientes?
Con frecuencia, las muelas del juicio erupcionan en posiciones desfavorables, como inclinadas, horizontales o parcialmente cubiertas por hueso o encía. En estos casos, puede ser necesario retirar una pequeña cantidad de hueso o dividir la pieza dental para extraerla de forma segura y minimizar el riesgo de dañar estructuras vecinas.
Por esta razón, es muy importante que el procedimiento sea realizado por un especialista con experiencia en cirugía oral y maxilofacial, ya que, aunque es una cirugía frecuente, no está exenta de posibles complicaciones.